| Crónicas
para bailar y escuchar Giraldo Piloto sumó a Klímax en su más reciente producción
discográfica a Omara Portuondo, Pablo Milanés y Chucho Valdés Pedro de la Hoz pedro.hg@granma.cip.cu En la música popular cubana de las dos últimas décadas no se puede prescindir de Giraldo Piloto Barreto.
Lo acaba de confirmar con la puesta en circulación de su más reciente producción discográfica,
Solo tú y yo, con su banda Klímax y a cargo del sello Bis Music.
Autor de piezas memorables
como Ella es un reloj, Entrégate a mí y Nadie se parece a ti,
aquí vuelve a revelarse como un compositor que sabe pulsar las cuerdas de la actualidad salsera que entronca con la
tradición costumbrista de buena parte de los soneros y guaracheros de antaño. Orientados hacia el goce
del bailador, vale la pena también escuchar temas en los que trata con ingenio y una buena dosis de humor las peripecias
de quienes emprenden trámites de cambio de domicilio (La permuta), los ligues nocturnos (Salir
de conquista) y el azoro ante ciertas anatomías deslumbrantes en las calles de la ciudad (La matrícula).
Son crónicas chispeantes del día a día, que una sensibilidad como la del compositor las hace ganar altura
sin el menor asomo de vulgaridad. En esas aguas, Piloto se mueve con mucha mayor consistencia que en baladas del corte de
Vuelve a mí, tal vez la obra más prescindible del disco. Los arreglos del propio Piloto
y de su "mano derecha", Yusef Díaz, hacen de esta versión de Klímax una banda de sonido potente
pero equilibrado, mucho más madura que aquel tren arrollador que salió a comerse las pistas en el segundo lustro
de los noventa, sustentada, no podía ser de otra manera, en una marcada base rítmica aportada por su director.
Pero en el disco hay muchos más hallazgos. Algunos artistas y productores discográficos en nuestro medio
abusan de estrellas invitadas, como si con ello garantizaran el éxito del fonograma. En este caso, Piloto sumó
afinidades electivas. La presencia de Omara Portuondo es un acto de justicia poética hacia la intérprete que
consagró en los sesenta Solo tú y yo, una de las obras antológicas del célebre
dúo autoral formado por Giraldo Piloto (padre) y Alberto Vera. Pablo Milanés llegó con su excepcional
sentido melódico y extraordinario linaje trovasonero para arropar una canción de hermosos tintes humanos, Rosita
y Laura. Y Chucho Valdés, diríase que por derecho de familia -cultivó una larga amistad con
Guillermo Barreto, Merceditas Valdés, Giraldo Piloto y ha sumado en más de una ocasión al director de
Klímax como baterista a sus formaciones jazzísticas-, resulta pieza clave para el cierre romántico del
disco. Otros aportan lo suyo: Haydée Milanés, Tania Pantoja y nada menos que Luis Fernando Borjas, el
excelente vocalista de la banda venezolana Waco. Solo tú y yo redondea el buen paso de Piloto no solo
por la música de baile actual, sino por todas las músicas de la Isla. redondea el buen paso de Piloto
no solo por la música de baile actual, sino por todas las músicas de la Isla. |